Texto correspondiente al libro
“Serrat, Canción a canción”
De Luis García Gil.
Editorial Ronsel 2004
Barcelona – España
En “Las malas compañías” el cantautor vuelve a conceptuar la amistad reivindicándola como valor supremo en tiempos en los que nadie conoce al vecino como canta en “A quien corresponda”. Como ya hiciera en ese minucioso recorrido poético que “Decir amigo” o como personalizara en la intimista “Per al meu amic”, el cantautor catalán dedica una canción a sus amigos y lo hace utilizando los modos compositivos que le son propios en los años 80 con un atinado empleo del lenguaje popular y con un particular sentido de la ironía que inunda las primeras estrofas. Giros coloquiales, expresiones directas, se incorporan con naturalidad a los modelos expresivos del cantautor. En un momento de la canción hay una curiosa referencia a su madre que le decía que se cuidara de las malas influencias de amistades poco convenientes.
“Las malas compañías” llegará a servir al cantautor como carta de presentación de sus músicos y conocerá una versión tangueada en directo a principios de los años 90 con arreglo de Manel Camp. La última parte de “Las malas compañías” es la más lírica. En ella se concentra de forma muy emotiva lo que para Serrat debe ser la amistad definiendo a sus amigos como ‘malhechores, convictos de atrapar sueños al vuelo’. De nuevo el sueño como meta, como objetivo prioritario. Y los amigos que están cuando se les necesita, que tienden la mano, que dan la vida, que abren el corazón y siempre están ahí.
Como señala Marcela Romano en un momento de su interesantísimo artículo Parodia y deconstrucción en la canción de Joan Manuel Serrat “la puesta en cuestión de este modelo produce la transformación de las malas compañías en buenas compañías y de allí la parodia del discurso adulto materno en su encuentro con el nuevo modelo planteado por la canción. La lexía que cifra la prevención paterna ante la marginalidad, la diferencia, lo raro, queda de este modo abiertamente ridiculizada por la construcción paradójica de los sujetos protagonistas del retrarto, los cuales son legitimados no en vano en la segunda y última parte de la canción”. “
VER VIDEO DE “LAS MALAS COMPAÑÍAS”
